La informática y los puestos de trabajo

Minientrada

Estimados lectores;

A continuación les comparto una reflexión:

La informática y la robótica destruyen algunos puestos de trabajo, pero crean otros diferentes. De la capacidad de las empresas para rentabilizar estas herramientas, dependerá que se creen más empleos que los que se destruyen. Por ese motivo todos tenemos que estar preparados para los cambios que son imparables.

Espero que haya resultado de su/tu interés.

Sergio Alonso Reyes

Intervención en el Seminario “Jóvenes y Tecnología: construyendo un futuro más seguro”

Estimados lectores;

Recientemente tuve la oportunidad de intervenir en el Seminario “Jóvenes y Tecnología: construyendo un futuro más seguro”, impartido por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, que tuvo lugar en el Gabinete Literario.

Me gustaría aprovechar y compartir con los lectores las palabras que pude dedicar a los asistentes:

“Esta jornada que hoy iniciamos es tremendamente necesaria, porque todavía hay una buena parte de la sociedad que solo utiliza parcialmente las TIC, o simplemente las rechaza por haberse instalado en la zona de confort. Como justificación alegan los aspectos negativos que puedan tener. Sin embargo, yo suelo responder que depende

del uso que se haga de ellas, que son solo herramientas, como también lo es un martillo que normalmente se utiliza para colocar un clavo, pero también sirve para escacharle la cabeza a cualquiera.

Esta situación nos obliga a estar pendientes, sobre todo de los menores, no podemos despreocuparnos, la utilización por parte de ellos debe ser vigilada y también limitada en cuanto a tiempo.

Hace muchos años que empezó la era digital acompañada de la robótica, pero su desarrollo crece de forma exponencial. Hay artilugios creados hace años que nos deberían indicar hacia donde va el mundo desarrollado. Ahora tenemos que decidir si queremos ser remolcadores o ser remolcados. Esta resistencia al cambio nos llevaría a una notable dependencia del exterior y a la lamentación. Por este motivo, nadar contra la corriente ya se sabe a lo que conduce, de manera que debemos ser consientes de que los puestos de trabajo necesariamente van a cambiar. Los que por su actitud son capaces de adaptarse sobrevivirán y se sentirán orgullosos, los otros esperarán por la ayuda pública o como dice un amigo mío, esperarán por la propina pública.

Antes mencionaba una frase muy de moda: “estar en la zona de confort”, y es en esa situación donde se encuentran los que se resisten al cambio, que en España son demasiados, y que no solo quieren quedarse atrás, sino que además pretenden agarrarnos por la chaqueta para que no avancemos. Claro que si en todos los países estuviéramos en la misma situación no sería tan grave, pero da la casualidad que los sistemas educativos de los países más desarrollados, y dicho de paso, con índices de paro muy inferiores al nuestro, han aprendido que el ser humano ha de seguir desarrollándose para competir en un mundo globalizado.

No se olviden Uds. de que la actitud es más importante que la aptitud. Por ese motivo tenemos que preparar a los pequeños y a los jóvenes para que tengan criterio propio, y para poderse defender en un mundo donde la palabra ética es poco utilizada, pero donde la confianza será imprescindible para poder operar en un mundo abierto, donde no hay distancias y podemos acercarnos a cualquier parte del mundo, en lo positivo y también en lo negativo.

Tenemos que pensar que los pequeños cerebros, cuando sean mayores tendrán a su disposición muchas herramientas, que hoy no conocemos, y por lo tanto, no podemos frenar su desarrollo, y porque cuando sean mayores deben estar bien entrenados y moralmente formados.

Por todo lo expuesto, queda claro que esta evolución requiere medidas importantes en educación y en seguridad, para evitar que el delito vaya por delante de la prevención, aunque ello nos obligue a perder algo de nuestra privacidad. Por cierto que este es, precisamente, uno de los grandes debates que con notables enfrentamientos se están produciendo en todas las sociedades.”

Espero sea de su/tu interés.

Sergio Alonso Reyes