Populismo Intelectual

Estimados lectores;

Quiero compartir con ustedes un artículo que escribí recientemente y que ha sido publicado en la edición de noviembre de la revista La Gaveta Económica:

El populismo solo puede triunfar en un país cuya población tiene un bajo nivel cultural, es decir, donde un porcentaje alto de la sociedad no tiene criterio propio y se deja llevar por la verborrea política. Sin duda alguna, el riesgo en estos países es la manipulación que permitiría a estas personas constituir un liderazgo dictatorial utilizando un disfraz de democracia.

Las personas que, sin embargo, analizan profundamente la situación procuran verificar la similitud con procesos análogos en otros países, despojando a éstos del velo bondadoso para descubrir todo un entramado que les llevaría a la miseria en el más amplio sentido.

Estas situaciones son fáciles de detectar, pues se escuchan con extrema frecuencia determinadas palabras: democracia, desigualdad, el pueblo soberano, ricos y pobres, rentas mínimas garantizadas, impuestos a los ricos Igualdad de oportunidades, etc.

Es evidente que la pobreza intelectual y económica, cuanto más amplia, más posibilidad de éxito para los demagogos.

Pero la pregunta clave no es ¿Cómo puedo yo vivir más cómodo? Por el contrario, lo que debemos preguntarnos es ¿Qué aporto yo a mi entorno, a mí comunidad, a mi país, a la humanidad?

Todo en relación a la capacidad intelectual de cada uno. No es necesario ser un Nelson Mandela o un Mahatma Gandhi, pues su inteligencia, su fortaleza y generosidad no son dotes frecuentes. Basta con ser respetuoso, despojarse de la envidia que corroe, ser generoso, no sólo económicamente, sino con el tiempo que los demás requieren de nosotros.

La mayor felicidad del ser humano es estar satisfecho con su propia trayectoria.

Espero que sea de su/tu interés.

Sergio Alonso Reyes

2 pensamientos en “Populismo Intelectual

  1. ¡Muchas gracias, D. Sergio!

    Muy preclaro en su análisis.
    Y esperanzador también en la conclusión. Sinceramente…
    Me ayuda a seguir adelante, y no sabe cómo…
    Por favor, no deje de seguir escribiéndonos así. Sus pensamientos no riegan sólo el campo de las ideas, son también un regalo para el espíritu.
    Muchas gracias, de nuevo. De verdad.

    Un fuerte abrazo.

    • Estoy muy agradecido y animado por sus palabras.
      LLevo muchos años expresando ideas con el ánimo de crear debate.
      Sinceramente, considero una obligación moral el transmitir mis opiniones, lo que contribuye a vivir en democracia. La democracia no consiste en tener una constitución metida en un cajón, por el contrario se trata de convivir con personas que piensan diferente y respetar sus opiniones.
      En estos momentos, más que nunca, debemos practicar ese respeto para contrarestar la radicalización que sufre nuestra sociedad.
      Gracias de nuevo.
      Saludos

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